a cada cual más profunda.
Un duelo de grietas
en las paredes y en el alma.
- Un duelo de almas en toda regla.
en las paredes y en el alma.
- Un duelo de almas en toda regla.
En mis piernas reinaban terremotos,
y esas dos pupilas clavadas en estos dos ojos
no eran de este mundo.
Ni de ninguno.
y esas dos pupilas clavadas en estos dos ojos
no eran de este mundo.
Ni de ninguno.
En sus manos se escribía el arte de matar lentamente.
El arte de las palabras que no dijimos,
ni los suspiros que no supimos dar al aire.
El arte de arrasar con todos los esquemas
de esta cabeza.
El arte de las palabras que no dijimos,
ni los suspiros que no supimos dar al aire.
El arte de arrasar con todos los esquemas
de esta cabeza.
Y hoy, fría como el hielo, aún no sé si vivo en invierno
sueño con la primavera,
si bailo en otoño,
o si te conocí un verano
Lo cierto es que no sé quién eres, amor.
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